El pasado mes de febrero, la ciudad de Córdoba acogió una nueva edición del Diabetes Experience Day, uno de los encuentros más importantes en España dedicados a la información, formación y visibilidad de la diabetes. En este evento, que reunió a más de mil personas entre pacientes, familias y profesionales sanitarios, se abordaron los principales retos actuales de la enfermedad, desde la detección temprana hasta los avances tecnológicos en su tratamiento.
En este contexto se celebró una mesa de debate sobre la detección precoz de la diabetes tipo 1, en la que participaron la Dra. Ana Lucía Gómez Gila, endocrinóloga del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla; Ana Tormos, periodista y madre de una niña con diabetes tipo 1; e Ivón Fernández, enfermero y padre de una niña con diabetes tipo 1. La sesión fue presentada por Ángel Ramírez, periodista y creador del Diabetes Experience Day, generando un espacio de diálogo entre la experiencia clínica y la vivencia de las familias.
Detectar la diabetes antes de los síntomas
Durante la ponencia, la Dra. Ana Lucía Gómez Gila explicó que la diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune que comienza a desarrollarse mucho antes de que aparezcan los síntomas. Sin embargo, en la mayoría de los casos el diagnóstico llega cuando la enfermedad ya se ha manifestado de forma evidente.
La especialista destacó que actualmente existen herramientas capaces de identificar marcadores inmunológicos en fases tempranas, lo que permitiría detectar la enfermedad antes de que aparezca el debut clínico. Este enfoque abre la puerta a preparar mejor a las familias, evitar complicaciones graves y mejorar el seguimiento médico desde el inicio.
La importancia de evitar debuts en cetoacidosis
Uno de los puntos centrales del debate fue el impacto que puede tener un diagnóstico tardío. Muchas personas con diabetes tipo 1 debutan con cetoacidosis diabética, una complicación grave que requiere hospitalización y que puede poner en riesgo la vida del paciente.
Por ello, los ponentes insistieron en la necesidad de impulsar programas de detección precoz y de aumentar la información sobre los síntomas iniciales de la enfermedad. Reconocer señales como la sed excesiva, el aumento de la frecuencia urinaria, la pérdida de peso o el cansancio puede ser clave para acudir a tiempo a un profesional sanitario.
La mesa también contó con el testimonio de las familias. Tanto Ana Tormos como Ivón Fernández compartieron su experiencia como padres de niñas con diabetes tipo 1, destacando el impacto emocional que supone el diagnóstico y la importancia de contar con información clara desde el primer momento.
Ambos coincidieron en que la detección temprana podría evitar situaciones traumáticas en muchas familias, permitiendo afrontar el diagnóstico de una forma más preparada y con mayor acompañamiento sanitario.




