El Campamento ADIRMU 2026 puso ayer por la noche el broche final a una intensa semana de convivencia con una emotiva fiesta de despedida en la que participantes, monitores, profesionales y voluntarios compartieron los últimos momentos de una experiencia que, un año más, ha dejado recuerdos imborrables para todos. El ambiente estuvo marcado por la alegría, la emoción y los abrazos entre quienes han convivido durante estos días, celebrando el éxito de una nueva edición del campamento.
La velada sirvió para reconocer el esfuerzo colectivo que ha hecho posible el desarrollo de esta actividad, convertida en una referencia para los niños y niñas con diabetes y sus familias. Durante la despedida se puso en valor el compromiso del equipo humano que ha velado por el bienestar de los participantes, ofreciendo no solo atención y seguridad, sino también un entorno de convivencia, aprendizaje y diversión.

Tras la finalización del campamento, la presidenta de ADIRMU, Asunción Sáez, hizo llegar un mensaje institucional en nombre de toda la Junta Directiva dirigida a las familias y al equipo de profesionales, monitores y voluntarios. En el, la Junta expresó su profundo agradecimiento por la confianza depositada por las familias, destacando la importancia del apoyo, la colaboración y el respeto mostrados durante toda la semana.
Además en otro mensaje reconoció de manera especial la extraordinaria labor realizada por los profesionales y monitores voluntarios, cuya dedicación, responsabilidad y entrega han sido fundamentales para el éxito del campamento. La Junta Directiva destacó que su trabajo ha permitido que los niños y niñas vivan una experiencia enriquecedora, fortaleciendo su autonomía, su confianza y demostrando que la diabetes no supone un límite para disfrutar, hacer amigos y vivir nuevas aventuras.
Con el regreso de todos los participantes a sus hogares, ADIRMU cierra la edición 2026 de su proyecto estrella.




